Premio Hermes 2012

Inocencio Arias, el comunicador de la cordialidad y la claridad

Inocencio Arias con el premio Hermes

Inocencio Arias una vez recogido el Premio Hermes IX

ATR-CV entrega su novena edición del Premio Hermes al diplomático y gran comunicador Inocencio Arias durante la celebración de un almuerzo al que asistieron más de centenar y medio de personas.

Teresa Ventura, vocal de la Asociación de Telespectadores y Radioyentes Consumidores y Usuarios de Medios de la Comunidad Valenciana (ATR-CV), en nombre de su presidenta María Mora, inauguró este acto que contaba, por primera vez en su historia, con la presencia de dos premiados Hermes: el actual e Isidro Vidal, periodista y presidente de la Asociación de la Prensa de Alicante en los años setenta. Teresa Ventura explicó que ATR-CV es una asociación no gubernamental y sin ánimo de lucro cuyas metas son: impulsar criterios de calidad que garanticen al usuario de medios los contenidos de éstos; realizar acciones de promoción y protección de la infancia y la juventud; fomentar la práctica de autorregulación y de códigos de conducta en las cadenas televisivas y abogar por la dignidad del lenguaje y la práctica deontológica. Con la frase “ATR-CV es amiga de todos y enemiga de nadie” cerró su intervención, agradeciendo a todos su presencia  y dio por inaugurado este acto en el incomparable marco del salón “Mediterráneo” del Hotel Meliá.

Postre y café en mesa, la presentación del Premio Hermes 2012 por parte de Fernando López de Rego, director del Servicio Jurídico y Contencioso de la OAMI, comienza recorriendo la vasta biografía del galardonado. Inocencio Arias estudió en los Jesuitas de Orihuela y después cursó Derecho, accediendo con 27 años a la carrera diplomática, en la que ocupó múltiples cargos: los primeros en Bolivia, Argelia y Portugal; después dirigió la Oficina de Información Diplomática, fue Secretario de Estado de Cooperación Internacional y Asuntos Iberoamericanos y Subsecretario del Ministerio de Asuntos Exteriores; también ha sido Representante de España ante las Naciones Unidas y Cónsul General en Los Ángeles. En la faceta privada, ha sido profesor de Relaciones Internacionales y director del Real Madrid. Inocencio Arias es también escritor, amante del cine y del fútbol y, por encima de todo, un gran comunicador, capaz de clarificar y explicar al gran público cualquier acontecimiento en lenguaje asequible. Es por eso, sigue explicando López de Rego, que los medios se lo rifan; porque es fiable y su estilo comunicativo franco. Porque “Chencho” Arias, el apodo con el que todos le conocen y que da idea de su enorme sencillez, es un gran divulgador, cercano y llano.

Celebración del IX Premio Hermes

Intervención de Chencho Arias después de recoger el IX Premio Hermes

Y así fue como, una vez Inocencio o “Chencho” Arias se acercó al micrófono, cautivó a todos los presentes. Su cordialidad y claridad, su lenguaje coloquial -no en vano se le escapó algún “pasmao”, “pijo” o “come el coco”- convirtieron su intervención en un agradable anecdotario de nuestra historia exterior más inmediata. De su mano, vimos pasar ante nuestros ojos la película de su libro “Los presidentes y la diplomacia, me acosté con Suárez y me levanté con Zapatero”. Para Inocencio Arias los cinco presidentes tuvieron dos puntos en común: ninguno hablaba inglés y todos se esforzaron en defender a España. Contaba el nuevo galardonado con el IX Premio Hermes que el presidente Adolfo Suárez era imbatible en el cuerpo a cuerpo de las relaciones personales, y que tuvo un papel clave en aquel momento difícil para España, estableciendo relaciones democráticas con todo el mundo y tratando que España entrara en el mercado europeo. Respecto al presidente Leopoldo Calvo Sotelo, a quien considera el más culto, el que mejor escribía y el más políglota (aunque no hablara inglés), llevó a cabo las importantes tareas de tranquilizar a España tras el 23-F y firmar la adhesión de nuestro país a la OTAN. Le seguía Felipe González, un presidente de gran sentido del Estado, que fue honesto con el pueblo español y reconoció que se había equivocado respecto a la OTAN, que realizó el referéndum que había prometido y mantuvo a España dentro del Tratado. Fue Felipe muy apreciado y tuvo un destacado papel en Iberoamérica. En cuanto al presidente José María Aznar, Inocencio Arias se refiere a él como el más “demonizado” por todos; sin embargo para Arias ha sido un negociador duro y eficaz y un dirigente que ha cumplido su palabra. Cierra este ciclo el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, el que sale peor parado en este libro, explica Arias, porque no le gustaba la política exterior.

El IX Premio Hermes de ATR-CV deleitó con su narrativa explicando, de primera mano y porque “había estado allí”, las diferentes reacciones de nuestros presidentes en situaciones importantes, que los definían como preparados o no para ejercer la política internacional; desvelando a los asistentes retazos íntimos de la historia internacional de España.