Medios de comunicación

Formación e información de los usuarios de los medios

Formación e información de los usuarios de los medios

Conferencia impartida por Fernando López de Rego, director del Servicio Jurídico de la OAMI (Oficina de Armonización del Mercado Interior), con motivo de la Jornada Mundial del Consumidor, en la Sala Puerta Ferrisa, del Ayuntamiento de Alicante, el 11 de marzo de 2013

Imagen que recoge la mesa debate en la que Fernando López de Rego impartió esta conferencia

Muy buenas tardes. Y muchas gracias al Concejal de Sanidad, Consumo y Medio Ambiente, Don Luis Barcala, por  la invitación para estar aquí a la Asociación de Telespectadores y Radioyentes, Consumidores y Usuarios de Medios de la Comunidad Valenciana, a la que me honro en representar.

Importancia del tema

Sobre la importancia del tema, “los medios de comunicación y los consumidores”, creo que no hacen falta grandes explicaciones, pues resulta evidente. Baste con señalar, muy sucintamente, un par de datos puramente estadísticos, cuantitativos:

-en cuanto a la prensa escrita, el primero: una edición dominical del “New York Times” contiene más información que la que recibía un ciudadano medio del siglo XVI en toda su vida (Briggs Library, South Dakota State University)

-y, en cuanto a la TV, el segundo: año tras año los informes ponen de manifiesto que en la Comunidad Valenciana, en España, en  la mayoría de países, cada ciudadano permaneció, de media, cerca de 4 horas delante del televisor. De hecho, ver la TV constituye la tercera actividad (en tiempo) de los ciudadanos de los países industrializados, después de trabajar y dormir. Y la segunda, después de dormir, de los niños en edad escolar.

Estos datos, por ceñirnos a lo puramente cuantitativo. Porque lo que hace en verdad importante el tema de “los medios y nosotros” son los aspectos cualitativos, a los que más adelante me referiré, pues los medios de comunicación social conforman la opinión pública y, por tanto, en gran medida nuestras opiniones personales y escalas de valores dirigen nuestros hábitos de consumo, crean costumbres, modos de vivir, modos de relacionarnos, modos de dejarnos de relacionar… (si no estamos muy vigilantes,  les cedemos la administración  de nuestra vida, la llave de nuestra libertad).

Naturaleza del impulso comunicativo

El hombre tiende, por su propia esencia, por su propia naturaleza, a comunicarse. Así lo pensaba ya Aristóteles, quien enseñaba en su Liceo que la fisis (o naturaleza esencial) del hombre es la de ser un animal racional (zoón logikón) y un animal social (zoón politikón), un animal que se relaciona con el otro. Y, para empezar, y en la base, que se comunica con él.

Fernando López de Rego

Historia de los medios de comunicación

La primera etapa de la comunicación, por supuesto muy rudimentaria, fue la de la comunicación por medio de los gestos del cuerpo. Le siguió, todavía en la Prehistoria, alrededor de 40.000 años atrás, la etapa del habla, del lenguaje. Y, tras utilizar en un principio las representaciones pictográficas en muros y papiros, se llega hace 5.000 años a la escritura, o representación gráfica del lenguaje por medio de letras que representan sonidos específicos.

Pero el tránsito de la comunicación personal o restringida a la comunicación grupal social, o de masas llegó en el siglo XV con la imprenta (periódicos, libros, revistas).

A los cuatro siglos nace en Hamburgo Heinrich HERTZ y, con él,  los medios de comunicación por ondas (radio y luego televisión).

Y, en nuestra generación, llegamos finalmente a la informática y a Internet.

Características de los diferentes medios

a)     Idea general

Antes de entrar en la cuestión central de nuestra relación con los medios, unas pocas palabras sobre cada uno de ellos, pues su respectivo impacto está lógicamente en función de las características propias de cada medio. Nos referiremos, sucesivamente, a la prensa, el cine, la radio y, final y especialmente, la televisión, en capítulo aparte.

b) La prensa

1.- Idea general: Influencia; materia prima; producto final

La materia prima básica de la prensa es la noticia, la realidad parcializada en forma de noticia. Y el producto que elabora, el periódico, es decir, una recopilación extensa de noticias facilitada diariamente a los lectores gracias al dispositivo técnico-organizativo del que la empresa periodística dispone.

Imagen de Paul Bangs (Fuente: Ministerio de Educación)

2.- Ventajas e inconvenientes: Politización

Aunque, en principio, las noticias son constataciones químicamente puras, es decir, objetivas, de los hechos, la realidad es que es en este medio donde las noticias suelen caer en el mayor subjetivismo o, por decirlo más crudamente, en la mayor manipulación de la realidad. Esta es la debilidad más específica de la prensa escrita que, tanto en el extranjero como en España, se ha deslizado claramente hacia la parcialidad política no disimulada, con renuncia obvia, en gran parte de los casos, a la neutralidad y la búsqueda del equilibrio y la objetividad. Casi indefectiblemente, los grandes grupos periodísticos acaban cayendo en la órbita de alguno de los grandes partidos, imprimiendo a la selección de colaboradores y a los contenidos de editoriales y noticias el sesgo correspondiente.

Antídoto: buenas dosis de espíritu crítico y poca fidelidad a un medio concreto como manera de exponerse a distintas maneras de presentar y explicar la realidad.

c) El cine

1.- Idea general

El cine, es decir, la imagen en movimiento, hoy acompañada de sonido, y casi siempre en color, es una macroestructura semiótica, es decir, de signos, que concretamente agrupa tres sistemas de signos: icónico (imágenes), cinético (movimiento) y verbal (sonido). La mezcla perfecta de estos sistemas de signos representativos de la realidad… sencillamente provoca la sensación de realidad.

2.- Ventajas y peligros

El cine, medio obviamente no politizado como la prensa escrita, ofrece enormes posibilidades comunicativas (lenguaje audiovisual, capacidad de síntesis, mayor nivel de atención del receptor). El otro lado de la moneda es el peligro de inculturación en caso de situaciones de cuasi-monopolio y de control de los circuitos de distribución por las grandes productoras, que es cada vez más el caso, como lamentablemente estamos viviendo en la provincia de Alicante estos últimos años.

Habiendo, como acabo de decir, mayor producción de películas en Europa, por controlar las grandes productoras USA los circuitos de distribución, los multicines, se nos endosan producciones USA en cantidades excesivas, en detrimento del cine de otras latitudes, frecuentemente menos comercial, más sensible.

d) La radio

1.- Idea general

La radio nos devuelve al ámbito de la noticia, de la realidad (como prensa y TV) y a diferencia del cine centrado básicamente en la ficción.

La radio, basada en el sonido sólo (la voz humana, la música y los efectos sonoros), trajo la inmediatez, el bajo coste para el receptor y la facilidad para la individualización, es decir, para la selección de lo que se quiere oír, por la proliferación de emisoras. El lugar cuasi-institucional que ocupó en las familias (acuérdense los mayores del noticiero de las 3 y el de las 10 de la noche) ha sido, sin embargo, cedido progresivamente a favor de la TV.

2. Ventajas e inconvenientes

La radio ofrece las ventajas de la inmediatez, de la individualización, de dejar espacio a la imaginación, de ser compatible con la actividad, concretamente, el trabajo.  Por eso, sus horas doradas son las mañanas, es decir, el momento en que la mayoría de la gente trabaja.

En los últimos años, sin embargo, más que ningún otro medio ha caído, en gran parte, más aún que la prensa escrita, en un subjetivismo y polarización políticos extremos.

Fuente: Ministerio de Educación

e) Mención especial de la TV

1.- Idea general

Como dije al principio, el promedio de tiempo delante de la televisión en España es de sobre 4 horas diarias. Un 79% de los españoles la enchufa diariamente. Es nuestra “ventana abierta al mundo” desde la intimidad de nuestros hogares.

Dado que la mayor parte de la población ve mucho e indiscriminadamente la televisión, y no sabe ni ha sido educada para usarla, ésta, la televisión, en toda impunidad, se convierte en un instrumento poderosísimo para conformar la opinión pública y los valores e ideas de las personas y sus hábitos de consumo, pues le favorece la irreflexión del televidente.

La televisión es un invento maravilloso. Pero, tal como ha ido evolucionando, requiere urgentemente que hagamos un esfuerzo intenso y consciente para ganarle el pulso a la negatividad y saquemos provecho de ella, cosa que es posible con motivación y disciplina, como para cualquier logro en la vida.

2.- Ventajas e inconvenientes

La TV, como la imprenta, o como la electricidad (que da frío en la nevera, o calor en la estufa), ni es consustancialmente buena ni consustancialmente mala, sino que, como mero instrumento, que es, valóricamente es neutra:

-podemos dejar que nos idiotice, nos banalice o nos degrade;

-o podemos hacer de ella un valioso instrumento de formación, de información y de entretenimiento. Estamos más que nunca, mucho más que ninguna generación precedente en la historia de la humanidad, en la era de la enorme libertad,  de las enormes posibilidades desde nuestro mando a distancia, nuestro ratón y nuestro teclado (pronto incluso de nuestra simple voz).

Depende sólo de nosotros la decisión de dejar que la TV, sutil y progresivamente, se haga con nuestra mente; o de someter la TV a nuestro servicio.

La TV es algo auténticamente maravilloso como invento y como posibilidades (de ahí su enorme éxito). Pero, lamentablemente, junto a ello, existen indudablemente peligros graves de efectos negativos, como son la violencia, los contra-modelos, el sexo inadecuado o en horario familiar, la telebasura. Y otros efectos negativos específicos de niños y adolescentes que luego relacionaré.

1º) La violencia:

Es un tema importante y preocupante, pues la violencia es frecuentísima en la ficción televisiva -como si la violencia, el homicidio, fueran un “sine qua non” del entretenimiento-.

2º) Los contra-modelos:

La TV proporciona los atributos fundamentales para la identidad en casi todas las dimensiones cruciales para las primeras autodefiniciones infantiles y juveniles: los modelos de masculinidad y feminidad/de manejo de la sexualidad/de raza y clase social/de roles familiares y laborales…

La civilidad y la moralidad no las garantizan automáticamente el tiempo y la esperada maduración que éste traerá consigo. La capacidad para sentir y comprender al otro (que está en el núcleo de la formación cívica y moral) depende crucialmente de los contenidos audiovisuales, que, o bien la estimulan, o bien la amortiguan. La TV tiene un enorme poder de modelar o influir en conductas prosociales o antisociales.

3º) El sexo indiscriminado y en horario familiar que banaliza la relación íntima en grave detrimento de las posibilidades comunicativas de las propias relaciones íntimas posteriores del televidente.

4º) La telebasura

•La telebasura busca atraer la atención del público, provocando un interés morboso o insano mediante el recurso al sensacionalismo, a la violencia verbal o física, a la pornografía, al escándalo y a la falta de veracidad en la información.

•La telebasura no tiene en cuenta la calidad técnica del contenido si consigue por ello el fin deseado.

•Degrada los contenidos intencionadamente, despreciando a la audiencia y desprestigiando su propio canal.

•Se emite a cualquier hora del día, buscando precisamente la audiencia familiar, la más valiosa para el canal, y despreciando a los menores y a aquella otra audiencia más ilustrada que no tiene dónde elegir, porque las cadenas se copian unas a otras.

•La telebasura no responde a lo popular, porque lo popular no es sinónimo de vulgaridad.

Imagen que recoge el momento en que el Concejal de Consumo, Luis Barcala, presenta la mesa debate en la que Fernando López de Rego impartió esta conferencia

Responsabilidad de los medios

La responsabilidad de los medios, que se escudan con frecuencia en los índices de audiencia, es notoria en lo que respeta a la telebasura. Porque hay que tener claro que los índices de audiencia reflejan una reacción del público hacia una oferta concreta; no la demanda de los espectadores. Es decir, que si se pregunta a la gente que tipos de programas quieren, poquísimos van a pedir programas de cotilleo, reality shows degradantes, telebasura en suma. Sólo cuando ese tipo de programas se incluye de todos modos en la programación, un porcentaje importante de telespectadores se “engancha” a ellos.

En busca de soluciones

Tras esta visión panorámica respecto a la influencia de la televisión, loe efectos de su consumo en los niños y jóvenes –especialmente– y su implicación con la sociedad de consumo y la dependencia de lo superfluo, vamos a realizar una aproximación en busca de soluciones. Y éstas pueden tener cuatro fundamentos: investigación, imaginación, formación, presión.

1.- Investigación

Investigación solvente sobre los efectos de la televisión. De un proyecto de investigación sobre el desarrollo de la educación informal en Estados Unidos –el programa Headstart– surgieron, entre otras cosas, el programa de televisión Barrio Sésamo y el informe Bullock para recuperar el lenguaje correcto, que es modélico respecto a las políticas lingüísticas en todo el mundo.

2.- Imaginación

Plantear la alternativa de la lectura, recuperar el interés por el libro mediante autores y temas que sintonicen con nuestros intereses como adultos, o con el niño y el adolescente de hoy, como el caso del fenómeno Harry Potter.

Millones de niños y adolescentes han sucumbido a la intriga, el suspense, las aventuras, la acción trepidante, la fantasía desbordante protagonizados por Harry Potter y sus amigos. Y, en otras generaciones, con los niños detectives de Enid Blyton o el memorable Guillermo Brown y su pandilla.

3.- Formación

Divulgar en los medios de comunicación los resultados de las investigaciones rigurosas y serias que se realicen para ir creando una conciencia mediática colectiva, tal como ha sucedido en otros aspectos en los que parecía difícil cambiar los hábitos: el consumo de tabaco, la protección ecológica, la prevención sanitaria, la drogadicción.

Incorporar la enseñanza de la comunicación audiovisual en las escuelas e institutos.

Realizar cursos y jornadas para adultos, padres de familia, enseñantes.

Promover la edición de libros en torno a la problemática de la influencia de los contenidos mediáticos y su transformación en aprovechamiento positivo.

4.- Presión

Quienes no entienden el lenguaje de la ética, de la moral, de la salud mental pública, si entienden el lenguaje de “la caja”, del “bolsillo” (o de “la butxaca”, por decirlo en la lengua en que la cuestión adquiere sus matices más intensos).

Quienes pagan los impuestos que financian la TV pública y pagan la publicidad incorporada a los productos de consumo que adquieren tienen derecho a poder ver una televisión de calidad y a luchar por ello.

Para hacerlo, ATR-CV y otras asociaciones similares proponen dirigirse por escrito a los responsables de los programas manifestándoles su disconformidad o su aplauso, según corresponda; escribir a las secciones de Cartas al Director de la prensa escrita, en el mismo sentido de repulsa o felicitación; hacer lo mismo participando en los espacios dedicados al oyente en las distintas cadenas radiofónicas y, como presión lícita y más efectiva, escribir a las empresas comerciales cuyos anuncios aparecen en los intermedios de los programas “basura” o que los patrocinan, manifestándoles su disgusto y que dejarán de comprar sus productos hasta que no cambien de estrategia publicitaria.

Imagen que recoge la presentación de los ponentes de la mesa debate en la que Fernando López de Rego impartió esta conferencia

Esta presión ha recogido ya sus frutos en España y en otros países. En algunos con más tradición de fuerza cívica, como los Estados Unidos, ha suscitado iniciativas como la presentada en el Foro Anual de Publicidad en Televisión, organizado por la Asociación de Anunciantes Norteamericana. Allí se dio a conocer que un grupo integrado por las firmas anunciantes más importantes del país –Johnson&Johnson, Procter&Gamble, AT&T, Coca-Cola, Ford, General Motors, IBM, McDonald’s, Nestlé, Pfizer, Sears y Wendy’s– habían decidido aunar esfuerzos para que las cadenas televisivas emitieran más programas apropiados para la familia.